+ EXTRA
San Andrés Cholula | El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) sostuvo este sábado que no ha sido omiso en el caso del predio La Virgen, cercano a la zona arqueológica, y reveló que el retiro de las pipas del programa Agua para el Bienestar se concretó mediante su colaboración con el gobierno estatal.
En un comunicado, el organismo federal precisó que, en junio pasado, suspendió las obras que se realizaban dentro del terreno porque se trata de un área con vestigios arqueológicos. Añadió que, “asimismo, en colaboración con el gobierno de Puebla, se retiraron del lugar los vehículos cisterna”.
El instituto reiteró su disposición al diálogo con los actores involucrados, “como vía para construir acuerdos que permitan garantizar la protección del patrimonio arqueológico de la Nación”.

LA CLAUSURA FUE EN JUNIO, PERO EL TRÁNSITO PESADO SIGUIÓ DOS MESES
La suspensión aludida por el INAH fue el 22 de junio, después de constatar movimientos de tierra, uso de maquinaria y el resguardo de pipas del Bienestar en el ex rancho La Virgen, ubicado dentro del polígono protegido de la zona arqueológica.
La medida se fundó en la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. No obstante, durante los meses siguientes vecinos, pueblos originarios y el movimiento Cholultecas Unidos en Resistencia documentaron que, pese a los sellos, persistió el ingreso y la salida de pipas y de vehículos de carga pesada, así como trabajos de nivelación y compactación del suelo.
Estos grupos señalaron que esas unidades —de entre ocho y diez toneladas— circularon sobre vestigios prehispánicos que aún pueden hallarse a escasa profundidad.
Cholultecas Unidos en Resistencia y el Comité de Consulta Indígena y Vigilancia Territorial de San Andrés Cholula sostienen que esa actividad puso en riesgo el patrimonio cultural de la nación y de los pueblos cholultecas, y suponen que ya existen daños a los restos arqueológicos. Exigen que se revisen las afectaciones dejadas por la maquinaria y por el estacionamiento de camiones cisternas.
EL TERRENO SE DESOCUPÓ HASTA FINALES DE AGOSTO
Mientras el INAH atribuye la salida de pipas a su gestión conjunta con el gobierno estatal, las organizaciones comunitarias la vinculan a las suspensiones provisionales concedidas en los juicios de amparo 1342/2026 y 1343/2026, promovidos el 15 de agosto, ante lo que consideraron omisión para hacer efectiva la clausura de junio. Un juez federal ordenó al INAH vigilar el cumplimiento de esa medida y al Ejecutivo estatal y a la Secretaría de Bienestar abstenerse de usar el predio como aparcamiento de pipas, salvo que acreditaran la totalidad de permisos exigibles.
El terreno, de propiedad estatal y vecino del basamento de la gran pirámide, quedó vacío desde esa fecha. El juicio de amparo continúa y las organizaciones han anunciado que pedirán la valoración de los daños.